semilla

El edificio más grande del mundo ha sido en principio sólo una idea en la cabeza de alguien. El camino más largo comienza con un paso. El árbol más alto proviene de una pequeña semilla. Un bebé es el final de un proceso que comienza con un embrión sólo visible con microscopio. Es decir, todos los comienzos son tremendamente humildes. Es el camino lo que los hace grandes. ¿Qué necesitas? Una idea que germine y darle tiempo, cuidados, condiciones adecuadas que la hagan convertirse en realidad. A veces lo difícil es elegir la idea, otras es perseverar. A veces, las dos cosas.
La vida se convierte en un camino del héroe donde nada sale como en los libros. Sólo puedes confiar en tí, en tu idea, que se ha convertido en el motor de tu vida.
Como decía Steve Jobs:
“No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Asi que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se conectarán luego en el camino te dará la confianza de seguir tu corazón, incluso cuando te conduce fuera del camino trillado y eso hará toda la diferencia.”

Es decir, sólo puedes confiar en tu corazón que, de alguna manera, sabe cómo se conectarán esos puntos en el futuro. Tu corazón que es el que ha enviado con el sistema nervioso cardíaco esa idea a tu cerebro.Tu corazón ha plantado la semilla para que tu cabeza la haga realidad.
Ahora es una idea semilla o una planta frágil, pero todos los grandes árboles han pasado por esto.