vacacionesHuimos de nuestra vida cotidiana hacia otros lugares. Casi cualquiera nos sirve con tal de que se pueda hablar de lo que has hecho allí. Alardear. Si no has hecho nada en la playa vale, pero si no has hecho nada en tu casa, no vale. Si has ido a un sitio caro, pero no te ha gustado nada, vale, puedes pasarte días y días compartiendo tu desencanto. Si has ido al pueblo y has hecho lo de siempre, aunque te lo hayas pasado fenomenal no lo contarás a los cuatro vientos.
Nos vamos de vacaciones ¿para poder hablar de las vacaciones?.
Nos olvidamos de que son un lujo. Si nos obligaran las circunstancias a quedarnos en casa, sería un gran disgusto. Es decir, cuando estamos trabajando nos falta tiempo para vivir nuestra vida y cuando llegan las vacaciones huimos de nuestra vida como si nos fuera la vida en ello.
Somos tremendos.